Unlocking Hidden Operational Value in Utility Security Tech

Descubrir el valor operativo oculto de la tecnología de seguridad para empresas de servicios públicos.

Se prevé que, para 2030, el sector de los servicios públicos invierta más de 7.000 millones de dólares al año en seguridad física solo en Estados Unidos, mientras que el gasto mundial alcanzará los 17.800 millones de dólares. Este gasto abarcará millones de dispositivos, entre los que se incluyen cámaras de vigilancia, sensores de imagen térmica y tecnologías de detección de intrusos.

Si bien estos dispositivos de seguridad son esenciales para proteger los activos, también encierran un potencial operativo sin explotar que a menudo pasa desapercibido. Más allá de la seguridad, estas tecnologías pueden mejorar significativamente la eficiencia operativa y ofrecer una visión de la situación en tiempo real, aportando un valor que va mucho más allá de su finalidad original.

Por ejemplo, las cámaras que suelen utilizarse para vigilar los perímetros también pueden velar por la seguridad del personal. Los sensores de imagen térmica que se emplean habitualmente para la detección de intrusiones también pueden ayudar a detectar transformadores defectuosos u otros cambios de temperatura, lo que permite predecir fallos en los equipos. Los sensores de radar que detectan personas o drones también pueden contribuir a optimizar el flujo de tráfico y la logística dentro de una planta.

Al utilizar los dispositivos de seguridad como herramientas operativas, las empresas de servicios públicos pueden optimizar la gestión de activos, mejorar las actividades de mantenimiento y reforzar las medidas de cumplimiento normativo. La implementación de estos dispositivos como tecnología operativa puede ser una forma rentable de sacar mayor partido a la inversión en seguridad.

Estas ventajas se extienden a toda la organización, aprovechando los presupuestos de varios departamentos al tiempo que se ofrecen soluciones empresariales.

Tomemos como ejemplo al director financiero (CFO): al utilizar las cámaras termográficas existentes para el mantenimiento predictivo, no solo se previenen las averías, sino que se evitan costosas reparaciones de emergencia y se mejoran los datos utilizados en la planificación de inversiones. En el caso del director de operaciones (COO), los sensores integrados permiten mejoras tangibles, como el tiempo de actividad operativa y la utilización de los activos. Los equipos de recursos humanos pueden disponer de una herramienta proactiva para la seguridad de la plantilla, ya que muchas cámaras de seguridad pueden detectar si los empleados llevan el equipo de protección individual (EPI) obligatorio o utilizarse para el análisis forense posterior a un incidente de seguridad.

Para aprovechar plenamente el valor estratégico y operativo, las organizaciones deben superar los tradicionales compartimentos estancos entre departamentos. Adoptar un enfoque unificado puede requerir replantearse los flujos de trabajo establecidos y fomentar nuevos niveles de colaboración entre departamentos. Se trata de un cambio necesario para obtener una inteligencia operativa y unas ventajas estratégicas sin precedentes, ya que, cuando los datos están aislados, su potencial de retorno de la inversión permanece sin explotar.

Sin embargo, es posible lograrlo. Varias empresas de servicios públicos han logrado implementar con éxito cámaras y sensores avanzados para abordar funciones de seguridad y empresariales de carácter colaborativo, lo que ha dado lugar a una situación beneficiosa para todas las partes en lo que respecta a la colaboración interdepartamental, la eliminación de los silos de datos y la optimización de los gastos en seguridad.

Cuando las tecnologías de seguridad se integran en una estrategia más amplia de mejora operativa, ofrecen una visión global de las operaciones y aportan un valor significativo a toda la organización.